martes, mayo 20, 2008

Suicidio asistido en Microbiología

Publicado en el blog "Más allá del microscopio" de Diario Médico por el Dr. RAFAEL SÁNCHEZ ARROYO. Médico Especialista en Microbiología y Parasitología y en Medicina Preventiva y Salud Pública. Hospital Ntra. Sra. de Sonsoles (Avila).

No puede negarse que el reciente congreso de la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica (SEIMC) ha tenido más publicidad que otras veces, gracias al Acinetobacter (según algunos periodistas, a la Acinetobacter).

¿Bastará eso para defender la Microbiología como especialidad autónoma de los ataques a que la someten otras especialidades, Güemes y otros responsables sanitarios? Bueno, a lo mejor se lo piensan un poco más. No mucho: esperen a que salga el decreto de troncalidad.

Pero lo que sería más triste es que le dieran matarile los que dicen defenderla. Véase la Dra. Gimeno, actual presidenta de la SEIMC:

"Hay que demostrar que somos eficaces y útiles para el sistema. Un estudio de coste-eficacia sería suficiente para probar que el diagnóstico de las unidades hospitalarias de Microbiología reducen la estancia hospitalaria, promueven el uso racional de medicamentos y ayudan a reducir la resistencia de bacterias a los fármacos"

Es muy peligroso jugar con fuego. ¿Y si alguien demuestra que no somos coste-efectivos? ¿Y si resulta que cuantos más microbiólogos hay, más infecciones aparecen? ¿Y si es el microbiólogo el que aconseja que se amplíen las pruebas diagnósticas para tener más datos? ¿Y si, basándose en el antibiograma, se utilizan antibióticos más caros?

Defender la Microbiología Clínica con argumentos económicos no demostrables fácilmente es haber tirado casi la toalla. Significa no haber sabido transmitir, por ejemplo, que el conocimiento tiene valor en sí mismo (el paciente debería agradecer ser bien diagnosticado etiológicamente) y desde el punto de vista epidemiológico. Significa que la mejora de las decisiones clínicas basadas en la experiencia y en los datos microbiológicos (Evidence Based Medicine, ¿recuerdan?) sólo debe tenerse en cuenta si ahorra costes. Significa precisamente que se pueden externalizar los Servicios de Microbiología, con menos Microbiólogos y más técnicos que los que ahora los forman en el SNS, porque cuesta menos dinero.

Además, parece que la Dra. Gimeno ignora que reducir la estancia media hospitalaria puede aumentar los costes porque aumenta los ingresos y la rotación de camas. No es casualidad que se gaste más en los primeros días de un ingreso que cuando al paciente ya le han hecho de todo y sólo espera "a ver cómo evoluciona".

A finales de los 80 intervine en la modificación del protocolo diagnóstico de las hepatitis en el hospital donde hacía la residencia. Eso supuso en lo sucesivo un ahorro mensual de 600.000 pesetas de entonces (unos 5000 euros de ahora). Mucho más dinero ahorrado supuso hacer un programa informático que evitó miles de pruebas duplicadas durante los años en que funcionó. Si hubiera sido por sólo la pasta, no lo hubiéramos hecho. Y el hospital ni se enteró de lo que había ahorrado.

Martes 20 de mayo de 2008


Yo también estuve allí o “El baile de los muertos vivientes y el presunto cadáver.”


Por el Dr. German Seseña.

La noticia habla de cientos de muertos vivientes, además de un presunto cadáver que resultó ser el más vivo de todos, reunidos en un hotel a las afueras de Madrid, deambulando de conferencia en conferencia (se habló en una de estas de que no hay nada de malo en que los residentes nuevos tengan un número alto en su prueba selectiva, y no, en sí mismo no hay nada de malo, lo peor es el hecho de que “nadie” quiere hacer ya micro, porque a nadie le apetece ser un muerto viviente.)

Allí estuvimos, cientos de ovejas deambulando entre los stands de las casas comerciales, cientos de ovejas balando, sin un buen pastor, cientos de ovejas, esperando sumisas el día de su sacrificio, repitiendo incesantemente por los pasillos las palabras externalización y amortización.

En el libro de firmas no podían faltar algunos de nuestros verdugos en forma de presidentes de honor. Ni siquiera entre nosotros, algún lobo disfrazado.

Yo mientras, una oveja más, me preguntaba cuántos congresos más quedarían bajo el acrónimo SEIMC antes de que se denomine sólo SEI

Pero hoy no echemos la culpa a nadie y reconozcamos nuestra sumisión.

No echemos la culpa de nuestros males a la SEIMC, que hasta lo que se ha visto ha sido la única sociedad microbiológica en moverse en la Comunidad de Madrid. Ni siquiera a la Sociedad Madrileña, indolente a fecha de hoy (y es que es como para hacérselo ver). No echemos la culpa a Emilio, Juanjo, Fernando ni a Conchi, vamos a mirarnos al espejo y preguntarnos quién tiene la culpa, a lo mejor descubrimos que la tenemos todos posiblemente, eso sí, posiblemente también, en relación proporcional a nuestro rango dentro de este mundillo.

No echemos la culpa a nadie, pero tengamos una cosa clara; esto se acaba, y es posible que cuando empecemos a ver en la calle a algún compañero o incluso a nosotros mismos, nos lo acabemos creyendo… y será entonces cuando nos preguntemos; ¿hubiera sido posible crear una asociación profesional dentro o fuera del seno de la SEIMC? , ¿habría sido capaz desde mi jefatura y con la ayuda de mis adjuntos y residentes haber sacado esto adelante de habérmelo propuesto?, ¿de qué color es el caballo blanco de Santiago? (una pista; blanco), ¿alguien sabría decirme cuánto son cuatrocientos dracmas?... esperemos que al menos Íker tenga respuestas a tan inescrutables preguntas…. he oído por ahí que en “Crónica de una muerte anunciada” vienen algunas ilustraciones gráficas sobre el tema.

miércoles, mayo 14, 2008

Miércoles 14 de mayo de 2008


¿SOY UN BICHO RARO?


LA MENTIRA MÁS GRANDE JAMÁS CONTADA Y LA HISTORIA DE LOS “PRESUNTOS CADÁVERES


El lunes sentí vergüenza ajena al escuchar a la Dra. Concepción Gimeno Cardona, presidenta de la SEIMC, haciendo “sus brillantes” reflexiones personales, que no institucionales durante la charla titulada “La formación en Microbiología: relación con otras especialidades y perspectivas futuras” en el XIII Congreso SEIMC.

Supongo que si alguien hubiera querido su opinión personal, le hubiera preguntado al respecto en la mesa redonda posterior. Sencillamente se trataba de saber el posicionamiento institucional de la SEIMC y de la Comisión Nacional de la Especialidad ante lo que tengo entendido es un serio problema ¿o es que no lo es?

A ver que me aclare.

- Primero la SEIMC expulsa a GEFOR por ser un grupo subversivo y revolucionario, pero luego muestran nuestros datos en una presentación de powerpoint que es un refrito, por cierto bastante malo, del que ya presentó hace 2 años en una reunión de la Sociedad Madrileña de Microbiología.

- Después critica los datos del estudio del Ministerio y de GEFOR. Dra. Gimeno, ¡si quiere le podemos enviar la metodología que hemos seguido en nuestro estudio, que no encuesta!

- Por cierto ¿Dónde están los estudios de la SEIMC al respecto? Yo todavía no conozco ninguno ¿y ustedes?. Había un proyecto que … bla, bla, bla.

- Porque según la Dra. Gimeno et al. la SEIMC no tiene la función ni la capacidad para luchar por residentes y profesionales microbiólogos en precario, como tendría un sindicato, federación o similar.

Sin embargo unos “presuntos cadáveres” llevan 30 años reuniendose en el ministerio y luchando por la creación de la especialidad de Infecciosas y no hay ningún problema.

- Según la presidenta “Se ha hecho un esfuerzo grandísimo que no nos podemos imaginar”. A los resultados obtenidos me remito. En un sitio normal se habría exigido la dimisión de los responsables, pero he dicho en un sitio “normal”.

- Llama la atención que ante el propio presidente del comité organizador del evento, Prof. Santiago Moreno, médico y Microbiológo, se excluyera al colectivo de microbiólogos ante una hipotética creación de la especialidad de infecciosas.

¿Curioso no? La moto es cada vez más grande y pesa más.

También fue curioso que el auditorio, con más de 200 personas, agachara la cabeza, incluso aplaudiese.

Una vez más tuve la sensación de que la culpa es mía por preguntar “¿Qué ha hecho y que va a hacer la SEIMC en un futuro para mejorar la situación?, y es que al final lo que voy a tener es un síndrome de Estocolmo. Porque mis secuestradores son maravillosos.

¿Por qué demonios lucho por esto? ¿Soy un bicho raro?

Manuel Linares
Coordinador GEFOR